domingo, 16 de febrero de 2014

Arpía con celulitis.

La otra vez estaba en el colegio, era un día martes si no me equivoco, era día de piscina, si... maldito día de piscina. Obviamente yo ni loca me iba a tirar al agua, me daría vergüenza que todos vieran mi cuerpo fofo, por lo que decidí quedarme en el pasto a mirar como todas mis compañeras se bañaban con sus hermosos bikinis, luciendo su maravilloso cuerpo mientras los simios de mis compañeros les gritaban cosas. 

Traté de distraerme escuchando música, y leyendo, hasta que llego una venenosa arpía asquerosa, más repugnante que mil demonios, con su hermoso cuerpo. Se paro frente a mi, y se puso a hablar con otra de mis perfectas compañeras; el tema fue "MIRA MI CELULITIS". Me puse roja como tomate, las escuchaba hablar, trataba de hacerme la tonta, trataba de concentrarme en lo mío, pero no podía, mis oídos estaban atentos a lo que las modelos decían. La arpía se apretaba las piernas diciendo "ay, tengo tanta celulitis, no lo soporrrrto". Obvio, ella no tenía nada, prácticamente es 90-60-90. Yo seguía mirando, y escuchando, torturándome por dentro... imagínense, si eso es "celulitis" ¿Qué me queda a mi? Soy como tres ballenas juntas al lado de ella,  yo estaba hecha una furia, lo único que quería en ese momento era reventar su cara contra el cemento al borde de la piscina... Pero me contuve, lo único que hice fue esbozar una sonrisa y asentir con la cabeza a lo que las princesas decían. 

Fue un día horrible. Un día que no quisiera volver a repetir... tuve tantas ganas de llorar. Lo peor es que tengo que aguantar un año más a estas huecas de mierda. 

ES DETESTABLE!

No hay comentarios:

Publicar un comentario