sábado, 19 de abril de 2014

Fingir.

He tenido que aguantarme todo este sentimiento por tu culpa!  ¿Por qué simplemente no aceptas mis sentimientos, en vez de hacerme fingir que nunca haz sido nada para mi? 
Detesto esto.

Me haces falta.

El otro día desperté llorando. Tuve un sueño que me tocó el corazón, tanto así, que lo recuerdo, y se me caen algunas lágrimas. 

Bueno hace unos años mi padrino falleció... Se llamaba Hugo, era el esposo de mi abuela paterna, por eso yo siempre lo vi como mi tata. La verdad para mi él era como un héroe, de esos que salen en las películas, era muy inteligente y muy querido por todos, era a quien más quería, incluso más que a mi propio padre. Era incondicional conmigo, y siempre que me iba a dejar a mi casa se iba llorando... le daba pena dejarme, porque yo siempre le decía que quería vivir con él y mi abuela. Para las navidades siempre me daba los mejores regalos, y me recordaba cada día que estaba conmigo lo mucho que me amaba, que era como su hija, y su regalona... Me hacía totalmente feliz. 

Me enseñó tantas cosas, cosas que jamás olvidaré, cosas que me han servido hasta el día de hoy, y me seguirán sirviendo por el resto de mi vida. Era un hombre de valores, cariñoso y solidario. Recuerdo que tenía un bigote negro que me encantaba tirar!, jamás me decía nada, sólo se reía, y cuando no me quería comer la comida me miraba de reojo, y me decía "si no te comes la comida, yo no te hablo" Eso me destrozaba el corazón... no aguantaba que mi tata no me hablara, me dolía, me daban ganas de llorar, y terminaba comiendome todo al final y ahí él volvía a sonreírme. 

Cuando yo tenía 12 años, cada vez que lo visitaba veía que él no comía mucho... y a veces se desmayaba, todos estabamos muy preocupados, no sabíamos que demonios pasaba. Él no quería ir al médico, pero mi abuela y yo lo obligamos, le hicieron unos exámenes que se demoraron un siglo en llegar. Casi pasado un año... le detectaron cancer al estómago. La noticia fue debastadora para todos, yo no podía creerlo, no me cabía en la cabeza. Lo hospitalizaron, trataron de operarlo, pero su cáncer ya estaba demasiado avanzado... no pudieron hacer nada. Lo mandaron a la casa y sólo comía cosas molídas, pero las terminaba vomitando igual. Yo cada vez dejé de ir menos a la casa de mi abuela... No porque no quisiera verlos, era porque me dolía ver a mi abuelo así, él cada vez adelgazaba más y su estado seguía empeorando. Un día llegué a su casa y al entrar a su pieza... sólo me agaché a llorar delante de él, no podía creer lo que veía. Era un cuerpo esquelético, y pálido que me miraba con tristeza. Salí casi corriendo de ahí, y me topé con mi mamá que me había ido a dejar, me preguntó que qué me pasaba, yo no podía hablar, verlo así me había dolido más que nada en el mundo. Quería que todo eso sólo fuera un mal sueño, pero no, sabía que era la realidad. Desde ese día traté de estar lo más posible con él, y hacerlo reír siempre que pudiera. 

Pasado un tiempo, después de enterrar a uno de mis tíos, que murió en un accidente, mi abuelo falleció. Mi madre me fue a retirar al colegio, andaba muy atenta conmgio, y yo en el fondo sabía que no todo estaba bien. Nos subimos a su auto y nos dirigimos a la casa de mi abuelo... vi que había bastante gente, cuando me bajé del auto mi abuela me miró y luego me abrazó. No tuvo necesidad de decirme nada, yo ya me había dado cuenta, y sólo me quedé congelada. Sentía que el mundo se me caía, no podía creer que se me había ido, él, el que me enseño casi todo, el que había sido incondicional conmigo, se iba para siempre, no lo podría volver a ver nunca más. No lloré en el velorio ni en la misa, pero, cuando llego el momento del entierro rompí en llanto, no quería que lo enterraran, quería verlo por una última vez, que me abrazara sólo una vez más, y me que dijera todo lo que me quería... una vez más. Pero no se podía, sólo me quedé tirada en el piso viendo como iban bajando su ataúd.

Han pasado 5 años desde su muerte, y no hay día que no lo recuerde. El otro día soñé con él... soñé que estaba vivo, me decía que jamás había muerto, que él siempre estaba conmigo, pero que debía irse y yo le rogaba que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba, que no se fuera... Él sólo me miró y me dijo "algún día podremos volver a vernos hija, no olvides que te amo". Desperté llorando, y no me saco de la cabeza ese sueño... Lo extraño tanto.

Cuando murió... le dediqué esta canción.

Parece que fue ayer cuando vi tu cara
Me dijsite que estabas orgulloso de mi...
pero me alejé.
Si tan sólo hubiera sabido lo que hoy sé.  
Te sostendría en mis brazos
Te quitaría el dolor
Gracias por todo lo que haz hecho
perdono todos tus errores 
No hay nada que no haría 
por escuchar tu voz nuevamente 
A veces quiero llamarte
Pero sé que no estarás ahí 
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Lastimándote a ti. 
Hay días en los que me siento destruída por dentro
pero no lo admito
a veces sólo quiero esconderlo
porque eres lo que más extraño 
y es tan difícil decir adiós
cuando se trata de esto
Me dirías que me equivoqué? 
Me ayudarías a entender? 
Me estás viendo desde arriba?
Estás orgulloso de quien soy? 
No hay nada que no haría
por tener otra oportunidad
para mirarte a los ojos
y verte mirándome 
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Si tuviera un día más
Te contaría cuanto te extraño
desde que te haz alejado
Es peligroso 
Tan absurdo tratar de volver el tiempo atrás
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer 
Y me he lastimado a mi misma..
Lastimándote a ti...