viernes, 25 de abril de 2014

No me condenes al sufrimiento.

Caminemos por la cuerda floja, y tomémonos de las manos, seamos el equilibrio perfecto juntos. No te separes de mi, que tan sólo con un movimiento erroneo, podríamos caer los dos de esta diminuta cuerda hasta las cavernas más oscuras. Cuidado! no vayas a resbalar, te lo he dicho, sólo un movimiento, y estaremos hundidos en esa mierda de allá abajo. Mírame a los ojos, no es tan difícil, sólo hay que permanecer juntos, si confías en mi, yo confío en ti...Sé que no arriesgarías mi vida ni la tuya ¿Verdad?. No tengas miedo, yo cuidaré de ti, y si caemos... al menos lo haremos juntos. No sería tan terrible pasar la eternidad en los lagos de fuego junto a ti, de todos modos, como he dicho antes, somos el equilibrio perfecto, por lo que podemos estar bien donde sea, mientras estemos juntos. Pero te tengo una advertencia... si algún día rompes esto... yo no volveré a unir el lazo, y si vuelvo a subir a la cuerda, no te ayudaré. Ya lo he dicho, estamos juntos en esto, por lo que la traición es inperdonable, pero sé que tú no lo harías, después de todo, ambos tememos por nuestras vidas, un acto de traición sólo nos condenaría a ambos.

Lo estás haciendo bien, avanzas rápido, creo que nos complementamos bien. Pero ¿Por qué sigues sin mirarme a los ojos? Necesito saber que estás para mi como lo estoy yo para ti. Te siento como ido. ¿Sucede algo? Quizas te he hecho sentir raro con lo que he dicho hace un rato... No te preocupes, no es para tanto, sabes que si caemos, estaré igual contigo. Sólo mírame a los ojos, lo necesito para seguir, el miedo me invade tanto como a ti. No debí decirte que caminaramos por esta maldita cuerda. Debimos quedarnos donde estabamos aunque no fuera el mejor lugar... Sólo pensé en mi comodidad y te arrastré hasta aquí. Oye! no mires mis lágrimas, son sólo mías, es sólo que me siento una egoístar al haberte traído hasta acá haciendo que nuestras almas peligren, es que tú y nadie más que tú puede hacer esto conmigo, porque tú eres mi equilibrio perfecto...Compañero. 

Pido tu perdón. No me veas llorar. No me veas flaquear. Ya no quiero tu mirada, sólo me veo a mi en el reflejo de tus ojos. Sólo veo a una cobarde que no puede hacer las cosas por si sola. No quise arriesgarte a caer en ese pozo de sufrimiento que crece bajo nuestros cuerpos... bajo esta maldita cuerda! 

Te he arrastrado hasta mi infierno.