sábado, 26 de abril de 2014
No los oigo.
Quiero mucho a mis amigos, a mis verdaderos amigos (2), pero de vez en cuando, no quisiera tener a nadie a mi lado. a nadie. Siento que uno igual carga con una responsabilidad con los amigos, y eso me tiene algo mal. No sé, a veces tienes que escuchar sus problemas y aconsejarlos mientras que tu ánimo es un asco, y con suerte logras procesar algunas palabras de lo que te dicen.
viernes, 25 de abril de 2014
No me condenes al sufrimiento.
Caminemos por la cuerda floja, y tomémonos de las manos, seamos el equilibrio perfecto juntos. No te separes de mi, que tan sólo con un movimiento erroneo, podríamos caer los dos de esta diminuta cuerda hasta las cavernas más oscuras. Cuidado! no vayas a resbalar, te lo he dicho, sólo un movimiento, y estaremos hundidos en esa mierda de allá abajo. Mírame a los ojos, no es tan difícil, sólo hay que permanecer juntos, si confías en mi, yo confío en ti...Sé que no arriesgarías mi vida ni la tuya ¿Verdad?. No tengas miedo, yo cuidaré de ti, y si caemos... al menos lo haremos juntos. No sería tan terrible pasar la eternidad en los lagos de fuego junto a ti, de todos modos, como he dicho antes, somos el equilibrio perfecto, por lo que podemos estar bien donde sea, mientras estemos juntos. Pero te tengo una advertencia... si algún día rompes esto... yo no volveré a unir el lazo, y si vuelvo a subir a la cuerda, no te ayudaré. Ya lo he dicho, estamos juntos en esto, por lo que la traición es inperdonable, pero sé que tú no lo harías, después de todo, ambos tememos por nuestras vidas, un acto de traición sólo nos condenaría a ambos.
Lo estás haciendo bien, avanzas rápido, creo que nos complementamos bien. Pero ¿Por qué sigues sin mirarme a los ojos? Necesito saber que estás para mi como lo estoy yo para ti. Te siento como ido. ¿Sucede algo? Quizas te he hecho sentir raro con lo que he dicho hace un rato... No te preocupes, no es para tanto, sabes que si caemos, estaré igual contigo. Sólo mírame a los ojos, lo necesito para seguir, el miedo me invade tanto como a ti. No debí decirte que caminaramos por esta maldita cuerda. Debimos quedarnos donde estabamos aunque no fuera el mejor lugar... Sólo pensé en mi comodidad y te arrastré hasta aquí. Oye! no mires mis lágrimas, son sólo mías, es sólo que me siento una egoístar al haberte traído hasta acá haciendo que nuestras almas peligren, es que tú y nadie más que tú puede hacer esto conmigo, porque tú eres mi equilibrio perfecto...Compañero.
Pido tu perdón. No me veas llorar. No me veas flaquear. Ya no quiero tu mirada, sólo me veo a mi en el reflejo de tus ojos. Sólo veo a una cobarde que no puede hacer las cosas por si sola. No quise arriesgarte a caer en ese pozo de sufrimiento que crece bajo nuestros cuerpos... bajo esta maldita cuerda!
Te he arrastrado hasta mi infierno.
Lo estás haciendo bien, avanzas rápido, creo que nos complementamos bien. Pero ¿Por qué sigues sin mirarme a los ojos? Necesito saber que estás para mi como lo estoy yo para ti. Te siento como ido. ¿Sucede algo? Quizas te he hecho sentir raro con lo que he dicho hace un rato... No te preocupes, no es para tanto, sabes que si caemos, estaré igual contigo. Sólo mírame a los ojos, lo necesito para seguir, el miedo me invade tanto como a ti. No debí decirte que caminaramos por esta maldita cuerda. Debimos quedarnos donde estabamos aunque no fuera el mejor lugar... Sólo pensé en mi comodidad y te arrastré hasta aquí. Oye! no mires mis lágrimas, son sólo mías, es sólo que me siento una egoístar al haberte traído hasta acá haciendo que nuestras almas peligren, es que tú y nadie más que tú puede hacer esto conmigo, porque tú eres mi equilibrio perfecto...Compañero.
Pido tu perdón. No me veas llorar. No me veas flaquear. Ya no quiero tu mirada, sólo me veo a mi en el reflejo de tus ojos. Sólo veo a una cobarde que no puede hacer las cosas por si sola. No quise arriesgarte a caer en ese pozo de sufrimiento que crece bajo nuestros cuerpos... bajo esta maldita cuerda! Te he arrastrado hasta mi infierno.
sábado, 19 de abril de 2014
Fingir.
He tenido que aguantarme todo este sentimiento por tu culpa! ¿Por qué simplemente no aceptas mis sentimientos, en vez de hacerme fingir que nunca haz sido nada para mi?
Detesto esto.
Detesto esto.
Me haces falta.
El otro día desperté llorando. Tuve un sueño que me tocó el corazón, tanto así, que lo recuerdo, y se me caen algunas lágrimas.
Bueno hace unos años mi padrino falleció... Se llamaba Hugo, era el esposo de mi abuela paterna, por eso yo siempre lo vi como mi tata. La verdad para mi él era como un héroe, de esos que salen en las películas, era muy inteligente y muy querido por todos, era a quien más quería, incluso más que a mi propio padre. Era incondicional conmigo, y siempre que me iba a dejar a mi casa se iba llorando... le daba pena dejarme, porque yo siempre le decía que quería vivir con él y mi abuela. Para las navidades siempre me daba los mejores regalos, y me recordaba cada día que estaba conmigo lo mucho que me amaba, que era como su hija, y su regalona... Me hacía totalmente feliz.
Me enseñó tantas cosas, cosas que jamás olvidaré, cosas que me han servido hasta el día de hoy, y me seguirán sirviendo por el resto de mi vida. Era un hombre de valores, cariñoso y solidario. Recuerdo que tenía un bigote negro que me encantaba tirar!, jamás me decía nada, sólo se reía, y cuando no me quería comer la comida me miraba de reojo, y me decía "si no te comes la comida, yo no te hablo" Eso me destrozaba el corazón... no aguantaba que mi tata no me hablara, me dolía, me daban ganas de llorar, y terminaba comiendome todo al final y ahí él volvía a sonreírme.
Cuando yo tenía 12 años, cada vez que lo visitaba veía que él no comía mucho... y a veces se desmayaba, todos estabamos muy preocupados, no sabíamos que demonios pasaba. Él no quería ir al médico, pero mi abuela y yo lo obligamos, le hicieron unos exámenes que se demoraron un siglo en llegar. Casi pasado un año... le detectaron cancer al estómago. La noticia fue debastadora para todos, yo no podía creerlo, no me cabía en la cabeza. Lo hospitalizaron, trataron de operarlo, pero su cáncer ya estaba demasiado avanzado... no pudieron hacer nada. Lo mandaron a la casa y sólo comía cosas molídas, pero las terminaba vomitando igual. Yo cada vez dejé de ir menos a la casa de mi abuela... No porque no quisiera verlos, era porque me dolía ver a mi abuelo así, él cada vez adelgazaba más y su estado seguía empeorando. Un día llegué a su casa y al entrar a su pieza... sólo me agaché a llorar delante de él, no podía creer lo que veía. Era un cuerpo esquelético, y pálido que me miraba con tristeza. Salí casi corriendo de ahí, y me topé con mi mamá que me había ido a dejar, me preguntó que qué me pasaba, yo no podía hablar, verlo así me había dolido más que nada en el mundo. Quería que todo eso sólo fuera un mal sueño, pero no, sabía que era la realidad. Desde ese día traté de estar lo más posible con él, y hacerlo reír siempre que pudiera.
Pasado un tiempo, después de enterrar a uno de mis tíos, que murió en un accidente, mi abuelo falleció. Mi madre me fue a retirar al colegio, andaba muy atenta conmgio, y yo en el fondo sabía que no todo estaba bien. Nos subimos a su auto y nos dirigimos a la casa de mi abuelo... vi que había bastante gente, cuando me bajé del auto mi abuela me miró y luego me abrazó. No tuvo necesidad de decirme nada, yo ya me había dado cuenta, y sólo me quedé congelada. Sentía que el mundo se me caía, no podía creer que se me había ido, él, el que me enseño casi todo, el que había sido incondicional conmigo, se iba para siempre, no lo podría volver a ver nunca más. No lloré en el velorio ni en la misa, pero, cuando llego el momento del entierro rompí en llanto, no quería que lo enterraran, quería verlo por una última vez, que me abrazara sólo una vez más, y me que dijera todo lo que me quería... una vez más. Pero no se podía, sólo me quedé tirada en el piso viendo como iban bajando su ataúd.
Han pasado 5 años desde su muerte, y no hay día que no lo recuerde. El otro día soñé con él... soñé que estaba vivo, me decía que jamás había muerto, que él siempre estaba conmigo, pero que debía irse y yo le rogaba que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba, que no se fuera... Él sólo me miró y me dijo "algún día podremos volver a vernos hija, no olvides que te amo". Desperté llorando, y no me saco de la cabeza ese sueño... Lo extraño tanto.
Cuando murió... le dediqué esta canción.
Bueno hace unos años mi padrino falleció... Se llamaba Hugo, era el esposo de mi abuela paterna, por eso yo siempre lo vi como mi tata. La verdad para mi él era como un héroe, de esos que salen en las películas, era muy inteligente y muy querido por todos, era a quien más quería, incluso más que a mi propio padre. Era incondicional conmigo, y siempre que me iba a dejar a mi casa se iba llorando... le daba pena dejarme, porque yo siempre le decía que quería vivir con él y mi abuela. Para las navidades siempre me daba los mejores regalos, y me recordaba cada día que estaba conmigo lo mucho que me amaba, que era como su hija, y su regalona... Me hacía totalmente feliz.
Me enseñó tantas cosas, cosas que jamás olvidaré, cosas que me han servido hasta el día de hoy, y me seguirán sirviendo por el resto de mi vida. Era un hombre de valores, cariñoso y solidario. Recuerdo que tenía un bigote negro que me encantaba tirar!, jamás me decía nada, sólo se reía, y cuando no me quería comer la comida me miraba de reojo, y me decía "si no te comes la comida, yo no te hablo" Eso me destrozaba el corazón... no aguantaba que mi tata no me hablara, me dolía, me daban ganas de llorar, y terminaba comiendome todo al final y ahí él volvía a sonreírme.
Cuando yo tenía 12 años, cada vez que lo visitaba veía que él no comía mucho... y a veces se desmayaba, todos estabamos muy preocupados, no sabíamos que demonios pasaba. Él no quería ir al médico, pero mi abuela y yo lo obligamos, le hicieron unos exámenes que se demoraron un siglo en llegar. Casi pasado un año... le detectaron cancer al estómago. La noticia fue debastadora para todos, yo no podía creerlo, no me cabía en la cabeza. Lo hospitalizaron, trataron de operarlo, pero su cáncer ya estaba demasiado avanzado... no pudieron hacer nada. Lo mandaron a la casa y sólo comía cosas molídas, pero las terminaba vomitando igual. Yo cada vez dejé de ir menos a la casa de mi abuela... No porque no quisiera verlos, era porque me dolía ver a mi abuelo así, él cada vez adelgazaba más y su estado seguía empeorando. Un día llegué a su casa y al entrar a su pieza... sólo me agaché a llorar delante de él, no podía creer lo que veía. Era un cuerpo esquelético, y pálido que me miraba con tristeza. Salí casi corriendo de ahí, y me topé con mi mamá que me había ido a dejar, me preguntó que qué me pasaba, yo no podía hablar, verlo así me había dolido más que nada en el mundo. Quería que todo eso sólo fuera un mal sueño, pero no, sabía que era la realidad. Desde ese día traté de estar lo más posible con él, y hacerlo reír siempre que pudiera.
Pasado un tiempo, después de enterrar a uno de mis tíos, que murió en un accidente, mi abuelo falleció. Mi madre me fue a retirar al colegio, andaba muy atenta conmgio, y yo en el fondo sabía que no todo estaba bien. Nos subimos a su auto y nos dirigimos a la casa de mi abuelo... vi que había bastante gente, cuando me bajé del auto mi abuela me miró y luego me abrazó. No tuvo necesidad de decirme nada, yo ya me había dado cuenta, y sólo me quedé congelada. Sentía que el mundo se me caía, no podía creer que se me había ido, él, el que me enseño casi todo, el que había sido incondicional conmigo, se iba para siempre, no lo podría volver a ver nunca más. No lloré en el velorio ni en la misa, pero, cuando llego el momento del entierro rompí en llanto, no quería que lo enterraran, quería verlo por una última vez, que me abrazara sólo una vez más, y me que dijera todo lo que me quería... una vez más. Pero no se podía, sólo me quedé tirada en el piso viendo como iban bajando su ataúd.
Han pasado 5 años desde su muerte, y no hay día que no lo recuerde. El otro día soñé con él... soñé que estaba vivo, me decía que jamás había muerto, que él siempre estaba conmigo, pero que debía irse y yo le rogaba que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba, que no se fuera... Él sólo me miró y me dijo "algún día podremos volver a vernos hija, no olvides que te amo". Desperté llorando, y no me saco de la cabeza ese sueño... Lo extraño tanto.
Parece que fue ayer cuando vi tu cara
Me dijsite que estabas orgulloso de mi...
pero me alejé.
Si tan sólo hubiera sabido lo que hoy sé.
Te sostendría en mis brazos
Te quitaría el dolor
Gracias por todo lo que haz hecho
perdono todos tus errores
No hay nada que no haría
por escuchar tu voz nuevamente
A veces quiero llamarte
Pero sé que no estarás ahí
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Lastimándote a ti.
Hay días en los que me siento destruída por dentro
pero no lo admito
a veces sólo quiero esconderlo
porque eres lo que más extraño
y es tan difícil decir adiós
cuando se trata de esto
Me dirías que me equivoqué?
Me ayudarías a entender?
Me estás viendo desde arriba?
Estás orgulloso de quien soy?
No hay nada que no haría
por tener otra oportunidad
para mirarte a los ojos
y verte mirándome
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Si tuviera un día más
Te contaría cuanto te extraño
desde que te haz alejado
Es peligroso
Tan absurdo tratar de volver el tiempo atrás
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma..
Lastimándote a ti...
lunes, 7 de abril de 2014
Extrañando el pasado.
Últimamente suelo preguntarme por qué no tengo ganas de nada... y no hayo respuesta alguna, a veces pienso que es simple desmotivación, y puede que sea cierto, pero también pienso que es porque extraño cosas, cosas que yo sé que no volverán jamás, y eso me mata por dentro poco a poco... Muchas veces quisiera volver atrás, restroceder el tiempo, hasta llegar al momento donde aún era feliz, donde aún creía que la vida era hermosa tan solo por jugar un rato con los vecinos del rededor y reírme por cosas que ahora no entiendo.
Cuando mi hermana pequeña vivía cerca, solía mirarla por horas, y sentía que su imaginación viajaba a mundos en lo cuales yo dejé de entrar hace muchísimo tiempo, mundos de los cuales sólo tengo una visión borrosa. Amaba verla jugar, aunque no entendiera mucho de lo que hacía.
Ahora me miro en el espejo, y sólo veo una sombra de lo que era antes. Ya sólo logro ver una imagen sombría de mi misma y una mente que refleja tristeza y amargura. Una figura que sólo sabe reírse calculadamente... un sonrisa hipócrita.
Quiero volver atrás... y volver a tener gente a mi lado, gente que ya no está... gente que fue importante para mi y llorar como nunca en los brazos de un ser amado, llorar como lo hace una pequeña niña. Lo que más pena me da, es que en el fondo de mi alma, sé que esas cosas no volverán jamás y seguiré siendo lo que soy ahora, de aquí hasta ser anciana... porque los tiempos que para mi fueron hermosos por ser una niña, ya no se volveran a repetir. Los adultos nunca vuelven a ser felices, la amargura abunda en este mundo y será así de aquí hasta que cada uno de nosotros muera.
Lo peor de todo esto es que no quiero que a mis hermanas les pase lo mismo, pero conservar la mente de un niño es tan difícil como encender fuego en el fondo del mar...
Cuando mi hermana pequeña vivía cerca, solía mirarla por horas, y sentía que su imaginación viajaba a mundos en lo cuales yo dejé de entrar hace muchísimo tiempo, mundos de los cuales sólo tengo una visión borrosa. Amaba verla jugar, aunque no entendiera mucho de lo que hacía.
Ahora me miro en el espejo, y sólo veo una sombra de lo que era antes. Ya sólo logro ver una imagen sombría de mi misma y una mente que refleja tristeza y amargura. Una figura que sólo sabe reírse calculadamente... un sonrisa hipócrita.
Quiero volver atrás... y volver a tener gente a mi lado, gente que ya no está... gente que fue importante para mi y llorar como nunca en los brazos de un ser amado, llorar como lo hace una pequeña niña. Lo que más pena me da, es que en el fondo de mi alma, sé que esas cosas no volverán jamás y seguiré siendo lo que soy ahora, de aquí hasta ser anciana... porque los tiempos que para mi fueron hermosos por ser una niña, ya no se volveran a repetir. Los adultos nunca vuelven a ser felices, la amargura abunda en este mundo y será así de aquí hasta que cada uno de nosotros muera.
Lo peor de todo esto es que no quiero que a mis hermanas les pase lo mismo, pero conservar la mente de un niño es tan difícil como encender fuego en el fondo del mar...
domingo, 9 de marzo de 2014
Último año.
Y aquí estoy otra vez, con un montón de pensamientos en esta habitación de mierda, toda oscura y con el ladrido de los perros de mi vecina.
Me siento derrotada, quiero irme lejos, creo que me siento así porque estoy harta de la vida que llevo hasta este momento...Quiero virarme de acá, y con "acá" me refiero a San Felipe. Estoy harta de esta ciudad de mierda, de la misma gente, las mismas caras, los mismos fracasados, me frustro. Me daría lo mismo terminar como una fracasada, pero no aquí, no en esta ciudad, no en este pueblo de mierda, no viendo a la misma gente de siempre. Estoy apestada, triste, con ganas de llorar, de gritar, de escapar de todo. Ni siquiera la música me anima.
Yo creo que por eso tengo ese anhelo de vivir en Santiago, para vivir cosas nuevas, conocer personas nuevas, olvidarme de la tediosa rutina Sanfelipeña, olvidarme de mi vida, de lo infeliz que me siento... si, no me siento feliz, NO SOY FELIZ. Lo siento y lo vivo a cada segundo. No me siento apoyada, me siento sola, desamparada, sin saber qué hacer conmigo misma. Por un lado tengo claro que quiero irme de acá, pero por otro sigo siendo como una pendeja que no tiene idea de nada. Son pensamientos tan confusos, pero que yo logro entender tan perfectamente.
Necesito apoyo y no siento poder obtenerlo.
Mi madre: Atrapada en su mundo de amor, de pasión y de polola perfecta
Teoría: Casi no me presta atención
Mi padre: Viviendo su vida de soltero, trabajando y más preocupado de otras cosas que de mi.
Teoría: Jamás le he interesado.
Esto me molesta, me entristece y me hace sentir ignorada. Estoy harta y necesito un escape...Ahora.
Me siento derrotada, quiero irme lejos, creo que me siento así porque estoy harta de la vida que llevo hasta este momento...Quiero virarme de acá, y con "acá" me refiero a San Felipe. Estoy harta de esta ciudad de mierda, de la misma gente, las mismas caras, los mismos fracasados, me frustro. Me daría lo mismo terminar como una fracasada, pero no aquí, no en esta ciudad, no en este pueblo de mierda, no viendo a la misma gente de siempre. Estoy apestada, triste, con ganas de llorar, de gritar, de escapar de todo. Ni siquiera la música me anima.
Yo creo que por eso tengo ese anhelo de vivir en Santiago, para vivir cosas nuevas, conocer personas nuevas, olvidarme de la tediosa rutina Sanfelipeña, olvidarme de mi vida, de lo infeliz que me siento... si, no me siento feliz, NO SOY FELIZ. Lo siento y lo vivo a cada segundo. No me siento apoyada, me siento sola, desamparada, sin saber qué hacer conmigo misma. Por un lado tengo claro que quiero irme de acá, pero por otro sigo siendo como una pendeja que no tiene idea de nada. Son pensamientos tan confusos, pero que yo logro entender tan perfectamente.
Necesito apoyo y no siento poder obtenerlo.
Mi madre: Atrapada en su mundo de amor, de pasión y de polola perfecta
Teoría: Casi no me presta atención
Mi padre: Viviendo su vida de soltero, trabajando y más preocupado de otras cosas que de mi.
Teoría: Jamás le he interesado.
Esto me molesta, me entristece y me hace sentir ignorada. Estoy harta y necesito un escape...Ahora.
sábado, 8 de marzo de 2014
Asqueada.
Quiero ser parte de algo, pero no sé de qué. Estoy harta de sentirme aparte. De ser sólo la esclava en la Okiya lleno de hermosas maikos... Quiero crecer, ser otra, pero no encuentro mi motivación. A veces siento que sólo debería quedarme así, tal cual estoy, pero no puedo, algo me hace sentir que necesito un cambio en mi vida. Me hubiera gustado nacer en otro tiempo, siento que esta época no es la mía, que no es mi lugar, que pertenezco a otro sitio. ¿Será falta de amor propio? ¿Será que a tan corta edad ya estoy harta de todo?. Si eso puede ser... Estar harta de todo. Una cosa lleva a la otra. No me siento aceptada, estoy decepcionada de mi propia familia, de la hipocresía que existe en mi núcleo familiar, extraño a mis hermanas, me encuentro miles de defectos, odio a la gente en general, no me agradan los mentes huecas de mi edad. Por eso digo, una cosa lleva a la otra. Creo que a más de alguno le ha pasado. Piensa en algo que le molesta, y eso te hace pensar en más cosas que te molestan, y lo terminas odiando todo. ¿O sólo soy yo?. No lo creo eh. Sin embargo, creo que es poca la gente que es capaz de sentir tales cosas. Quiero escapar, y creo haberlo dicho antes. Pero es que de verdad quiero irme lejos. Lo malo, es que pocos se atreven, y yo... Me estoy quedando en el circulo de los que no se atreven a nada. Ya no aguanto. ESTOY ASQUEADA DEL MUNDO, DE LOS ADOLESCENTES, DE MI FAMILIA, DE TODO.
Posdata: Para los que no sepan. La okiya es el hogar de las aprendices de geishas (maikos) en el cual también tenían sirvientas para que cumplan sus ordenes.
martes, 18 de febrero de 2014
Eres tan para mi.
No puedo creer que con una sola palabra tuya mi día se vuelva color de rosa. Eres tan especial en mi vida, que no podría dejar de pensar en ti ni un segundo del día, no podría apartarte de mi vida tampoco, quiero que estés siempre presente.
Quisiera estar aunque fuera un momento junto a ti, y con un simple beso expresar todo lo que me haces sentir, esas mariposas en el estómago, la felicidad de cuando me hablas o me dices alguna palabra linda, incluso cuando me pongo triste al ver que cortejas a otra chica.
En estos momentos siento que te pierdo a causa de mis sentimientos... y no sé que hacer para mantenerte conmigo... Simplemente te quiero y no deseo apartarte de mi vida.
Si llegas a leer esto... Eres mi persona favorita.
Quisiera estar aunque fuera un momento junto a ti, y con un simple beso expresar todo lo que me haces sentir, esas mariposas en el estómago, la felicidad de cuando me hablas o me dices alguna palabra linda, incluso cuando me pongo triste al ver que cortejas a otra chica.
En estos momentos siento que te pierdo a causa de mis sentimientos... y no sé que hacer para mantenerte conmigo... Simplemente te quiero y no deseo apartarte de mi vida.
Si llegas a leer esto... Eres mi persona favorita.
Maldita matemática.
Hoy me levanté tan temprano. Mi mamá estaba en el living preparando el desayuno, el día anterior en la noche, Antonio su pareja, había hecho empanadas de queso, yo no quería comer, pero mi mamá dijo que las habían hecho por mi, por lo que accedí a comerme una. Miré la mesa y volvían a estar las empanadas de la noche anterior, no quería comer, me llegaba a doler la cabeza, me sirvieron dos empanadas, pero volví a comerme sólo una, me tomé el té, y partí al baño... Me desnudé, me devolví al espejo y miré fijamente cada centímetro de mi cuerpo, como hago siempre. Aparté la mirada y me metí a la ducha, fue una ducha relajante, el agua era perfecta, y quitaba la sensación de asco de esas malditas empanadas de mierda. Me apoyé en la pared y cerré los ojos, tratando de pensar que estaba en una casa lo bastante lejos como para que nadie estuviera allí. Los volví a abrir dándome cuenta de que mi mamá me gritaba que saliera pronto de la ducha, puse los ojos en blanco, no quería escuchar la voz de nadie en ese momento. Salí de la ducha y me envolví con la toalla, me miré al espejo por segunda vez, y mis ojos estaban ojerosos, llenos de bolsas, sonreí frente al espejo y volví a estar seria de inmediato. Fui a mi pieza, me sequé y me vestí, mi mamá me dijo "supongo que te maquillarás", me sentí fea a lo que le respondí "no, iré así para que todos vean mi ridícula cara", no volvió a sugerirme el maquillaje.
Cuando fui a lavarme los dientes me di cuenta de que si tenía una cara horrenda, así que me resigné y preferí arreglarme un poco más. Al rato me subí al auto para que fueran a dejarme al preu. Tiraban bromas a cada rato y se reían bastante, yo sólo los miraba y trataba de concentrarme en el paisaje que pasaba frente a mis ojos. Cuando llegamos al preuniversitario me bajé rápidamente del auto, me despedí de mi madre y entré, hablé con la secretaria pidiéndole que me indicara donde estaba la sala en la que estaban tomando la prueba de diagnóstico de matemática. Entré y ya habían varios rindiendo el examen, me senté lo más alejada que pude del resto; saqué el lápiz mina y una goma, me trajeron un libro pequeño y una hoja de respuesta, me dieron las indicaciones y la secretaria se fue.
Comencé a ver los ejercicios... Eran 90 problemas matemáticos, ¡Oh!, mi cabeza dio vueltas, empecé a tratar de resolverlos, pero no recordaba absolutamente nada. Al cabo de un rato, cuando ya tenía recién 10 ejercicios resueltos y pasados a la hoja de respuesta en forma de alternativa, entró un chico, no más de 20 años, sus facciones era parecidas a las de Álvaro López (vocalista de Los Bunkers), se sentó adelante, en "la mesa del profesor". Los que habían llegado primero, obviamente entregaron sus pruebas primero y se las pasaban a él. Seguí haciendo lo mío mientras seguían llegando personas a hacer el exámen. Me dolía la cabeza horriblemente y cada vez que miraba al supervisor, el me devolvía una sonrisa... ¡Ahhh! no me podía concentrar en la maldita prueba, sentía que sus ojos penetraban en mi, y cada vez que miraba, él estaba mirándome. Quise terminar el examen luego, leía las preguntas y ejercicios, pero no entendía que de qué carajo se trataban, mi mente seguía sin recordar nada, me resigné y respondí a lo que más me parecía correcto, pero sin resolver ningún ejercicio, ni siquiera lo intenté, sabía que no podría hacerlo... Cuando terminé, luego de casi dos horas, me levanté y fui adelante para entregar mi prueba, el chico me miró y cuando me quitó el examen, su mano tocó la mía... Mi mente raramente pensó en el chico que me gusta. Saqué mi mano rápido y me despedí, pero me detuvo y me dijo que tenía que contestar un test de métodos de estudios antes de irme, le planté una mirada de odio, lo único quería era irme de ese lugar, pero no podía sin terminar todo lo que debía hacer, tomé la hoja y la respondí lo más rápido que pude. La entregué y esta vez tomo mi mano, como si tratara de alejar un insecto, y caminé hacia la salida.
Ya cuando estaba afuera saqué un cigarro y comencé a fumarlo para despejar mi mente, y fui camino a la casa de mi abuela, donde al llegar, me recosté y entré en un profundo sueño tratando de no pensar en nada más.
Mañana tengo el examen de lenguaje, veremos como me va, espero que bien, no quiero ir a dar la lata de nuevo, ni menos ver al chico de rasgos atractivos. Ahora dormiré, para mañana levantarme temprano nuevamente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

