sábado, 26 de abril de 2014
No los oigo.
Quiero mucho a mis amigos, a mis verdaderos amigos (2), pero de vez en cuando, no quisiera tener a nadie a mi lado. a nadie. Siento que uno igual carga con una responsabilidad con los amigos, y eso me tiene algo mal. No sé, a veces tienes que escuchar sus problemas y aconsejarlos mientras que tu ánimo es un asco, y con suerte logras procesar algunas palabras de lo que te dicen.
viernes, 25 de abril de 2014
No me condenes al sufrimiento.
Caminemos por la cuerda floja, y tomémonos de las manos, seamos el equilibrio perfecto juntos. No te separes de mi, que tan sólo con un movimiento erroneo, podríamos caer los dos de esta diminuta cuerda hasta las cavernas más oscuras. Cuidado! no vayas a resbalar, te lo he dicho, sólo un movimiento, y estaremos hundidos en esa mierda de allá abajo. Mírame a los ojos, no es tan difícil, sólo hay que permanecer juntos, si confías en mi, yo confío en ti...Sé que no arriesgarías mi vida ni la tuya ¿Verdad?. No tengas miedo, yo cuidaré de ti, y si caemos... al menos lo haremos juntos. No sería tan terrible pasar la eternidad en los lagos de fuego junto a ti, de todos modos, como he dicho antes, somos el equilibrio perfecto, por lo que podemos estar bien donde sea, mientras estemos juntos. Pero te tengo una advertencia... si algún día rompes esto... yo no volveré a unir el lazo, y si vuelvo a subir a la cuerda, no te ayudaré. Ya lo he dicho, estamos juntos en esto, por lo que la traición es inperdonable, pero sé que tú no lo harías, después de todo, ambos tememos por nuestras vidas, un acto de traición sólo nos condenaría a ambos.
Lo estás haciendo bien, avanzas rápido, creo que nos complementamos bien. Pero ¿Por qué sigues sin mirarme a los ojos? Necesito saber que estás para mi como lo estoy yo para ti. Te siento como ido. ¿Sucede algo? Quizas te he hecho sentir raro con lo que he dicho hace un rato... No te preocupes, no es para tanto, sabes que si caemos, estaré igual contigo. Sólo mírame a los ojos, lo necesito para seguir, el miedo me invade tanto como a ti. No debí decirte que caminaramos por esta maldita cuerda. Debimos quedarnos donde estabamos aunque no fuera el mejor lugar... Sólo pensé en mi comodidad y te arrastré hasta aquí. Oye! no mires mis lágrimas, son sólo mías, es sólo que me siento una egoístar al haberte traído hasta acá haciendo que nuestras almas peligren, es que tú y nadie más que tú puede hacer esto conmigo, porque tú eres mi equilibrio perfecto...Compañero.
Pido tu perdón. No me veas llorar. No me veas flaquear. Ya no quiero tu mirada, sólo me veo a mi en el reflejo de tus ojos. Sólo veo a una cobarde que no puede hacer las cosas por si sola. No quise arriesgarte a caer en ese pozo de sufrimiento que crece bajo nuestros cuerpos... bajo esta maldita cuerda!
Te he arrastrado hasta mi infierno.
Lo estás haciendo bien, avanzas rápido, creo que nos complementamos bien. Pero ¿Por qué sigues sin mirarme a los ojos? Necesito saber que estás para mi como lo estoy yo para ti. Te siento como ido. ¿Sucede algo? Quizas te he hecho sentir raro con lo que he dicho hace un rato... No te preocupes, no es para tanto, sabes que si caemos, estaré igual contigo. Sólo mírame a los ojos, lo necesito para seguir, el miedo me invade tanto como a ti. No debí decirte que caminaramos por esta maldita cuerda. Debimos quedarnos donde estabamos aunque no fuera el mejor lugar... Sólo pensé en mi comodidad y te arrastré hasta aquí. Oye! no mires mis lágrimas, son sólo mías, es sólo que me siento una egoístar al haberte traído hasta acá haciendo que nuestras almas peligren, es que tú y nadie más que tú puede hacer esto conmigo, porque tú eres mi equilibrio perfecto...Compañero.
Pido tu perdón. No me veas llorar. No me veas flaquear. Ya no quiero tu mirada, sólo me veo a mi en el reflejo de tus ojos. Sólo veo a una cobarde que no puede hacer las cosas por si sola. No quise arriesgarte a caer en ese pozo de sufrimiento que crece bajo nuestros cuerpos... bajo esta maldita cuerda! Te he arrastrado hasta mi infierno.
sábado, 19 de abril de 2014
Fingir.
He tenido que aguantarme todo este sentimiento por tu culpa! ¿Por qué simplemente no aceptas mis sentimientos, en vez de hacerme fingir que nunca haz sido nada para mi?
Detesto esto.
Detesto esto.
Me haces falta.
El otro día desperté llorando. Tuve un sueño que me tocó el corazón, tanto así, que lo recuerdo, y se me caen algunas lágrimas.
Bueno hace unos años mi padrino falleció... Se llamaba Hugo, era el esposo de mi abuela paterna, por eso yo siempre lo vi como mi tata. La verdad para mi él era como un héroe, de esos que salen en las películas, era muy inteligente y muy querido por todos, era a quien más quería, incluso más que a mi propio padre. Era incondicional conmigo, y siempre que me iba a dejar a mi casa se iba llorando... le daba pena dejarme, porque yo siempre le decía que quería vivir con él y mi abuela. Para las navidades siempre me daba los mejores regalos, y me recordaba cada día que estaba conmigo lo mucho que me amaba, que era como su hija, y su regalona... Me hacía totalmente feliz.
Me enseñó tantas cosas, cosas que jamás olvidaré, cosas que me han servido hasta el día de hoy, y me seguirán sirviendo por el resto de mi vida. Era un hombre de valores, cariñoso y solidario. Recuerdo que tenía un bigote negro que me encantaba tirar!, jamás me decía nada, sólo se reía, y cuando no me quería comer la comida me miraba de reojo, y me decía "si no te comes la comida, yo no te hablo" Eso me destrozaba el corazón... no aguantaba que mi tata no me hablara, me dolía, me daban ganas de llorar, y terminaba comiendome todo al final y ahí él volvía a sonreírme.
Cuando yo tenía 12 años, cada vez que lo visitaba veía que él no comía mucho... y a veces se desmayaba, todos estabamos muy preocupados, no sabíamos que demonios pasaba. Él no quería ir al médico, pero mi abuela y yo lo obligamos, le hicieron unos exámenes que se demoraron un siglo en llegar. Casi pasado un año... le detectaron cancer al estómago. La noticia fue debastadora para todos, yo no podía creerlo, no me cabía en la cabeza. Lo hospitalizaron, trataron de operarlo, pero su cáncer ya estaba demasiado avanzado... no pudieron hacer nada. Lo mandaron a la casa y sólo comía cosas molídas, pero las terminaba vomitando igual. Yo cada vez dejé de ir menos a la casa de mi abuela... No porque no quisiera verlos, era porque me dolía ver a mi abuelo así, él cada vez adelgazaba más y su estado seguía empeorando. Un día llegué a su casa y al entrar a su pieza... sólo me agaché a llorar delante de él, no podía creer lo que veía. Era un cuerpo esquelético, y pálido que me miraba con tristeza. Salí casi corriendo de ahí, y me topé con mi mamá que me había ido a dejar, me preguntó que qué me pasaba, yo no podía hablar, verlo así me había dolido más que nada en el mundo. Quería que todo eso sólo fuera un mal sueño, pero no, sabía que era la realidad. Desde ese día traté de estar lo más posible con él, y hacerlo reír siempre que pudiera.
Pasado un tiempo, después de enterrar a uno de mis tíos, que murió en un accidente, mi abuelo falleció. Mi madre me fue a retirar al colegio, andaba muy atenta conmgio, y yo en el fondo sabía que no todo estaba bien. Nos subimos a su auto y nos dirigimos a la casa de mi abuelo... vi que había bastante gente, cuando me bajé del auto mi abuela me miró y luego me abrazó. No tuvo necesidad de decirme nada, yo ya me había dado cuenta, y sólo me quedé congelada. Sentía que el mundo se me caía, no podía creer que se me había ido, él, el que me enseño casi todo, el que había sido incondicional conmigo, se iba para siempre, no lo podría volver a ver nunca más. No lloré en el velorio ni en la misa, pero, cuando llego el momento del entierro rompí en llanto, no quería que lo enterraran, quería verlo por una última vez, que me abrazara sólo una vez más, y me que dijera todo lo que me quería... una vez más. Pero no se podía, sólo me quedé tirada en el piso viendo como iban bajando su ataúd.
Han pasado 5 años desde su muerte, y no hay día que no lo recuerde. El otro día soñé con él... soñé que estaba vivo, me decía que jamás había muerto, que él siempre estaba conmigo, pero que debía irse y yo le rogaba que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba, que no se fuera... Él sólo me miró y me dijo "algún día podremos volver a vernos hija, no olvides que te amo". Desperté llorando, y no me saco de la cabeza ese sueño... Lo extraño tanto.
Cuando murió... le dediqué esta canción.
Bueno hace unos años mi padrino falleció... Se llamaba Hugo, era el esposo de mi abuela paterna, por eso yo siempre lo vi como mi tata. La verdad para mi él era como un héroe, de esos que salen en las películas, era muy inteligente y muy querido por todos, era a quien más quería, incluso más que a mi propio padre. Era incondicional conmigo, y siempre que me iba a dejar a mi casa se iba llorando... le daba pena dejarme, porque yo siempre le decía que quería vivir con él y mi abuela. Para las navidades siempre me daba los mejores regalos, y me recordaba cada día que estaba conmigo lo mucho que me amaba, que era como su hija, y su regalona... Me hacía totalmente feliz.
Me enseñó tantas cosas, cosas que jamás olvidaré, cosas que me han servido hasta el día de hoy, y me seguirán sirviendo por el resto de mi vida. Era un hombre de valores, cariñoso y solidario. Recuerdo que tenía un bigote negro que me encantaba tirar!, jamás me decía nada, sólo se reía, y cuando no me quería comer la comida me miraba de reojo, y me decía "si no te comes la comida, yo no te hablo" Eso me destrozaba el corazón... no aguantaba que mi tata no me hablara, me dolía, me daban ganas de llorar, y terminaba comiendome todo al final y ahí él volvía a sonreírme.
Cuando yo tenía 12 años, cada vez que lo visitaba veía que él no comía mucho... y a veces se desmayaba, todos estabamos muy preocupados, no sabíamos que demonios pasaba. Él no quería ir al médico, pero mi abuela y yo lo obligamos, le hicieron unos exámenes que se demoraron un siglo en llegar. Casi pasado un año... le detectaron cancer al estómago. La noticia fue debastadora para todos, yo no podía creerlo, no me cabía en la cabeza. Lo hospitalizaron, trataron de operarlo, pero su cáncer ya estaba demasiado avanzado... no pudieron hacer nada. Lo mandaron a la casa y sólo comía cosas molídas, pero las terminaba vomitando igual. Yo cada vez dejé de ir menos a la casa de mi abuela... No porque no quisiera verlos, era porque me dolía ver a mi abuelo así, él cada vez adelgazaba más y su estado seguía empeorando. Un día llegué a su casa y al entrar a su pieza... sólo me agaché a llorar delante de él, no podía creer lo que veía. Era un cuerpo esquelético, y pálido que me miraba con tristeza. Salí casi corriendo de ahí, y me topé con mi mamá que me había ido a dejar, me preguntó que qué me pasaba, yo no podía hablar, verlo así me había dolido más que nada en el mundo. Quería que todo eso sólo fuera un mal sueño, pero no, sabía que era la realidad. Desde ese día traté de estar lo más posible con él, y hacerlo reír siempre que pudiera.
Pasado un tiempo, después de enterrar a uno de mis tíos, que murió en un accidente, mi abuelo falleció. Mi madre me fue a retirar al colegio, andaba muy atenta conmgio, y yo en el fondo sabía que no todo estaba bien. Nos subimos a su auto y nos dirigimos a la casa de mi abuelo... vi que había bastante gente, cuando me bajé del auto mi abuela me miró y luego me abrazó. No tuvo necesidad de decirme nada, yo ya me había dado cuenta, y sólo me quedé congelada. Sentía que el mundo se me caía, no podía creer que se me había ido, él, el que me enseño casi todo, el que había sido incondicional conmigo, se iba para siempre, no lo podría volver a ver nunca más. No lloré en el velorio ni en la misa, pero, cuando llego el momento del entierro rompí en llanto, no quería que lo enterraran, quería verlo por una última vez, que me abrazara sólo una vez más, y me que dijera todo lo que me quería... una vez más. Pero no se podía, sólo me quedé tirada en el piso viendo como iban bajando su ataúd.
Han pasado 5 años desde su muerte, y no hay día que no lo recuerde. El otro día soñé con él... soñé que estaba vivo, me decía que jamás había muerto, que él siempre estaba conmigo, pero que debía irse y yo le rogaba que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba, que no se fuera... Él sólo me miró y me dijo "algún día podremos volver a vernos hija, no olvides que te amo". Desperté llorando, y no me saco de la cabeza ese sueño... Lo extraño tanto.
Parece que fue ayer cuando vi tu cara
Me dijsite que estabas orgulloso de mi...
pero me alejé.
Si tan sólo hubiera sabido lo que hoy sé.
Te sostendría en mis brazos
Te quitaría el dolor
Gracias por todo lo que haz hecho
perdono todos tus errores
No hay nada que no haría
por escuchar tu voz nuevamente
A veces quiero llamarte
Pero sé que no estarás ahí
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Lastimándote a ti.
Hay días en los que me siento destruída por dentro
pero no lo admito
a veces sólo quiero esconderlo
porque eres lo que más extraño
y es tan difícil decir adiós
cuando se trata de esto
Me dirías que me equivoqué?
Me ayudarías a entender?
Me estás viendo desde arriba?
Estás orgulloso de quien soy?
No hay nada que no haría
por tener otra oportunidad
para mirarte a los ojos
y verte mirándome
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma...
Si tuviera un día más
Te contaría cuanto te extraño
desde que te haz alejado
Es peligroso
Tan absurdo tratar de volver el tiempo atrás
Perdóname por culparte
por todo lo que no pude hacer
Y me he lastimado a mi misma..
Lastimándote a ti...
lunes, 7 de abril de 2014
Extrañando el pasado.
Últimamente suelo preguntarme por qué no tengo ganas de nada... y no hayo respuesta alguna, a veces pienso que es simple desmotivación, y puede que sea cierto, pero también pienso que es porque extraño cosas, cosas que yo sé que no volverán jamás, y eso me mata por dentro poco a poco... Muchas veces quisiera volver atrás, restroceder el tiempo, hasta llegar al momento donde aún era feliz, donde aún creía que la vida era hermosa tan solo por jugar un rato con los vecinos del rededor y reírme por cosas que ahora no entiendo.
Cuando mi hermana pequeña vivía cerca, solía mirarla por horas, y sentía que su imaginación viajaba a mundos en lo cuales yo dejé de entrar hace muchísimo tiempo, mundos de los cuales sólo tengo una visión borrosa. Amaba verla jugar, aunque no entendiera mucho de lo que hacía.
Ahora me miro en el espejo, y sólo veo una sombra de lo que era antes. Ya sólo logro ver una imagen sombría de mi misma y una mente que refleja tristeza y amargura. Una figura que sólo sabe reírse calculadamente... un sonrisa hipócrita.
Quiero volver atrás... y volver a tener gente a mi lado, gente que ya no está... gente que fue importante para mi y llorar como nunca en los brazos de un ser amado, llorar como lo hace una pequeña niña. Lo que más pena me da, es que en el fondo de mi alma, sé que esas cosas no volverán jamás y seguiré siendo lo que soy ahora, de aquí hasta ser anciana... porque los tiempos que para mi fueron hermosos por ser una niña, ya no se volveran a repetir. Los adultos nunca vuelven a ser felices, la amargura abunda en este mundo y será así de aquí hasta que cada uno de nosotros muera.
Lo peor de todo esto es que no quiero que a mis hermanas les pase lo mismo, pero conservar la mente de un niño es tan difícil como encender fuego en el fondo del mar...
Cuando mi hermana pequeña vivía cerca, solía mirarla por horas, y sentía que su imaginación viajaba a mundos en lo cuales yo dejé de entrar hace muchísimo tiempo, mundos de los cuales sólo tengo una visión borrosa. Amaba verla jugar, aunque no entendiera mucho de lo que hacía.
Ahora me miro en el espejo, y sólo veo una sombra de lo que era antes. Ya sólo logro ver una imagen sombría de mi misma y una mente que refleja tristeza y amargura. Una figura que sólo sabe reírse calculadamente... un sonrisa hipócrita.
Quiero volver atrás... y volver a tener gente a mi lado, gente que ya no está... gente que fue importante para mi y llorar como nunca en los brazos de un ser amado, llorar como lo hace una pequeña niña. Lo que más pena me da, es que en el fondo de mi alma, sé que esas cosas no volverán jamás y seguiré siendo lo que soy ahora, de aquí hasta ser anciana... porque los tiempos que para mi fueron hermosos por ser una niña, ya no se volveran a repetir. Los adultos nunca vuelven a ser felices, la amargura abunda en este mundo y será así de aquí hasta que cada uno de nosotros muera.
Lo peor de todo esto es que no quiero que a mis hermanas les pase lo mismo, pero conservar la mente de un niño es tan difícil como encender fuego en el fondo del mar...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
