Y aquí estoy otra vez, con un montón de pensamientos en esta habitación de mierda, toda oscura y con el ladrido de los perros de mi vecina.
Me siento derrotada, quiero irme lejos, creo que me siento así porque estoy harta de la vida que llevo hasta este momento...Quiero virarme de acá, y con "acá" me refiero a San Felipe. Estoy harta de esta ciudad de mierda, de la misma gente, las mismas caras, los mismos fracasados, me frustro. Me daría lo mismo terminar como una fracasada, pero no aquí, no en esta ciudad, no en este pueblo de mierda, no viendo a la misma gente de siempre. Estoy apestada, triste, con ganas de llorar, de gritar, de escapar de todo. Ni siquiera la música me anima.
Yo creo que por eso tengo ese anhelo de vivir en Santiago, para vivir cosas nuevas, conocer personas nuevas, olvidarme de la tediosa rutina Sanfelipeña, olvidarme de mi vida, de lo infeliz que me siento... si, no me siento feliz, NO SOY FELIZ. Lo siento y lo vivo a cada segundo. No me siento apoyada, me siento sola, desamparada, sin saber qué hacer conmigo misma. Por un lado tengo claro que quiero irme de acá, pero por otro sigo siendo como una pendeja que no tiene idea de nada. Son pensamientos tan confusos, pero que yo logro entender tan perfectamente.
Necesito apoyo y no siento poder obtenerlo.
Mi madre: Atrapada en su mundo de amor, de pasión y de polola perfecta
Teoría: Casi no me presta atención
Mi padre: Viviendo su vida de soltero, trabajando y más preocupado de otras cosas que de mi.
Teoría: Jamás le he interesado.
Esto me molesta, me entristece y me hace sentir ignorada. Estoy harta y necesito un escape...Ahora.
domingo, 9 de marzo de 2014
sábado, 8 de marzo de 2014
Asqueada.
Quiero ser parte de algo, pero no sé de qué. Estoy harta de sentirme aparte. De ser sólo la esclava en la Okiya lleno de hermosas maikos... Quiero crecer, ser otra, pero no encuentro mi motivación. A veces siento que sólo debería quedarme así, tal cual estoy, pero no puedo, algo me hace sentir que necesito un cambio en mi vida. Me hubiera gustado nacer en otro tiempo, siento que esta época no es la mía, que no es mi lugar, que pertenezco a otro sitio. ¿Será falta de amor propio? ¿Será que a tan corta edad ya estoy harta de todo?. Si eso puede ser... Estar harta de todo. Una cosa lleva a la otra. No me siento aceptada, estoy decepcionada de mi propia familia, de la hipocresía que existe en mi núcleo familiar, extraño a mis hermanas, me encuentro miles de defectos, odio a la gente en general, no me agradan los mentes huecas de mi edad. Por eso digo, una cosa lleva a la otra. Creo que a más de alguno le ha pasado. Piensa en algo que le molesta, y eso te hace pensar en más cosas que te molestan, y lo terminas odiando todo. ¿O sólo soy yo?. No lo creo eh. Sin embargo, creo que es poca la gente que es capaz de sentir tales cosas. Quiero escapar, y creo haberlo dicho antes. Pero es que de verdad quiero irme lejos. Lo malo, es que pocos se atreven, y yo... Me estoy quedando en el circulo de los que no se atreven a nada. Ya no aguanto. ESTOY ASQUEADA DEL MUNDO, DE LOS ADOLESCENTES, DE MI FAMILIA, DE TODO.
Posdata: Para los que no sepan. La okiya es el hogar de las aprendices de geishas (maikos) en el cual también tenían sirvientas para que cumplan sus ordenes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)